``Rehabilitación Masticatoria Respiratoria´´

Muchos padres venís a la clínica porque a vuestros hijos les están saliendo los dientes en segunda fila o apiñados o habéis visto q muerden mal (mordidas abiertas, mordidas anteriores invertidas, mordidas cruzadas, sobremordidas…). He de deciros que esos dientes malposicionados sólo son un síntoma y lo que hay que tratar es el origen que son unas funciones (masticación, deglución y respiración) alteradas.

La vida moderna nos ha hecho que comamos alimentos procesados, una dieta blanda, nos ha hecho que cada vez mastiquemos menos, que nuestros músculos masticatorios no tengan fuerza. También nos ha hecho vivir en ciudades cada vez más contaminadas,  con menos espacios para disfrutar del aire libre, con una vida más sedentaria, con unos niños que se pasan horas tras las pantallas y cada vez con menos ganas de jugar al aire libre. Todo esto trae consigo más alergias, constipados, narices taponadas… Lo que conlleva a que cada vez hayan más respiradores orales y niños con trastornos del sueño, con todo lo que eso implica a nivel de su salud. Todas estas funciones alteradas hacen que lo maxilares y los huesos de la cara no crezcan de forma correcta, lo que trae consigo malposiciones dentarias y cambios en la postura del cuerpo que pueden derivar en una escoliosis.

Es preocupante la cantidad de niños, en edad escolar, que son respiradores orales, uno de cada dos. Estaremos de acuerdo que la nariz es el órgano preparado para respirar, quien filtra el aire, lo humedece, lo calienta, quien oxigena de forma correcta nuestro cuerpo y nuestro cerebro. La boca sirve para comer, no para respirar, no podemos considerar como normal el respirar por la boca.

Miremos más allá de la boca y observemos cuáles son las consecuencias de una respiración oral en tu hijo, un niño en edad de crecimiento y neurodesarrollo:

  • Microdespertares: tu hijo no tiene un sueño reparador y de calidad. Su cerebro está en modo “estrés crónico”, despertándole de vez en cuando para decirle “respira”. Con el Sistema Nervioso Simpático activo las 24 horas al día, o lo que es lo mismo, 24 horas en alerta, como si le estuviera persiguiendo un tigre todo el día.
  • Posibles alteraciones cardiovasculares cuando sea adulto.
  • Alteraciones en el humor y peor gestión de las emociones.
  • Bruxismo nocturno (rechina los dientes).
  • Alteración en el metabolismo de Dopamina y Serotonina.
  • Alteración en el crecimiento ya que es durante el sueño reparador, cuando se secreta la hormona de crecimiento.
  • Alteración en la microbiota oral e intestinal.
  • Alteración en el sistema de defensa, el sistema inmunológico. Más suceptible a estar siempre malo, con todas las “itis” posibles.
  • Falta de concentración y aprendizaje.
  • Se hace pis en la cama.
  • Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad.
  • Ronquidos.
  • Somnoliento durante el día.
  • Dolores de cuello, de cabeza, de barriga…
  • Alteración en el crecimiento maxilofacial: caras largas, con ojeras, caras planas…

¿Cómo puedo ayudar a tu hijo a respirar por la nariz?

Haciendo un estudio detallado para ver el porqué tu hijo respira por la boca. Puede ser que tenga obstruida la vía aérea porque tenga una hipertrofia de adenoides (vegetaciones) o de amígdalas o una hipertrofia de cornetes o una rinitis alérgica o un día se resfrió y empezó a respirar por a boca y le dijo su cerebro “qué fácil es respirar por la boca. Sigue así”. A veces necesitaremos la ayuda de un otorrino para permeabilizar esa vía aérea pero esto no servirá de nada si no enseñamos a su hijo a respirar por la nariz porque aunque no tenga obstruida la vía aérea, seguirá respirando por la boca porque nadie le ha enseñado a respirar por la nariz.

 

Miraré su lengua. No hay mejor ortodoncista en el mundo que una lengua bien posicionada. Una lengua baja o entre los dientes anteriores hace que el paladar no se expanda, no crezca a lo ancho y el desarrollo correcto del paladar es fundamental para una correcta respiración nasal, ya que el paladar es el suelo de las fosas nasales y el techo de la boca. Si su lengua no se puede mover, habrá que hacer una frenectomía para liberar esa lengua y que pueda posicionarse arriba en le paladar. Reeducaré la posición de la lengua con terapia miofuncional y Ejercicios GoPex.

 

Haré un Test postural, de hipertono muscular, para determinar si su hijo tiene una alteración en la propiocepción y necesite la ayuda de profesionales como optometrista, osteópata, fisioterapeuta y/o podólogo posturólogo.

 

Trabajaré Ejercicios de Motricidad orofacial y usaremos el Vendaje neuromuscular (Taping) para estimulación sensorial y buscar una correcta respuesta motora de los músculos implicados en las funciones estomatognáticas.

 

En ocasiones usaremos Ortodoncia Invisible, con alineadores, para mejorar la estructura y poder ayudarnos al equilibrio de las funciones alteradas.

 

Usaré el Método de Respiración Buteyko, para enseñar a respirar a tu hijo por la nariz.

 

Enseñaré a tu hijo un protocolo de higiene del sueño para que tenga un sueño de calidad.

 

Usaré unos dispositivos llamados CONFORT del Dr. Emilio López Jiménez, removibles (de quita y pon) que se ponen en casa, 1 ratito de día y para dormir para ayudarnos en el equilibrio de funciones.  La duración aproximada de este tratamiento son de unos 12 meses.

 

Con la RMR seremos capaces de guiar el crecimiento y desarrollo de los maxilares y de los huesos de la cara por eso es de vital importancia, realizar un diagnóstico de forma temprana, en niños en edad de crecimiento. Se pueden empezar a tratar a niños desde los 3 años. También es un tratamiento que nos permite tratar a adultos pero en estos casos no vamos a guiar el crecimiento porque ya han dejado de crecer pero podemos obtener muchos beneficios desde la rehabilitación de funciones alteradas.

 

 

“Poder rehabilitar las funciones orofaciales alteradas es nuestra prioridad y una tremenda responsabilidad para mejorar la calidad de vida de los niños”

La RMR nos permite mirar más allá de los dientes torcidos y solucionar el problema desde el origen, una alteración en las funciones.